¿Quién le hizo qué a quién?
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del equipo le enseñe a cada uno de los otros todo lo que se ha sabido
desde la última reunión. Si la organización está investigando
centenares o miles de casos, tiene que haber una manera sistemática
de archivar la información sobre los casos pertinentes, de manera
que se vaya añadiendo la nueva información que les va llegando
en pequeñas dosis a los diferentes miembros de la organización.
Resumiendo, s��lo en las más pequeñas, breves e informales de las
investigaciones se puede prescindir de establecer una manera en
que un grupo recuerde todo lo que sus miembros han descubierto
individualmente.
Es esta la diferencia entre trabajar solo y trabajar junto con otras
personas en una organización: una organización tiene una memoria
que perdura en el tiempo y se extiende más allá de la participación
de cualquiera de sus miembros. Una organización “recuerda”
diseñando y utilizando un buen sistema de manejo de información.
Los beneficios de tal sistema se derivan, casi todos, del trabajo
intelectual que desempeñan los miembros de la organización al
clasificar la información de acuerdo con las definiciones que ella
misma establece. El sistema de manejo de información le brinda a
la organización una manera de acumular de manera sistemática
los esfuerzos de muchos individuos. De tal forma, la memoria
organizacional puede crecer paulatinamente y llegar a ser más
grande que la memoria de cualquiera de sus miembros.
La regla general – “basura entra, basura sale” – es especialmente
importante para una base de datos de derechos humanos. Sin
embargo, el diseño del sistema de manejo de información tiene
implicaciones que trascienden de lejos la sola informática. Por
ejemplo, si la organización conceptualiza un hecho en derechos
humanos como un tipo de violencia cometido por un solo
perpetrador contra una sola víctima, la organización ya habrá
descartado del análisis la violencia que ocurre a muchas personas