necesitaremos mayor resolución y, por tanto, tendremos que adquirir un escáner más caro. - Formatos de salida: lo más común es generar archivos PDF para documentos escritos y JPEG o PNG para imágenes, aunque en caso de que queramos conservar una copia de las fotografías con la máxima calidad posible (y por tanto mayor tamaño), lo ideal es el formato TIFF. La mayoría de los escáneres del mercado admite estos formatos. OCR son las siglas en inglés de Optical Character Recognition. Se trata de un software que permite reconocer los caracteres en una imagen y procesarlos como texto, de forma que se puedan hacer búsquedas y otros análisis sobre el documento. Esto es especialmente útil para encontrar la información que queremos en un documento escaneado. Estas herramientas suelen tener un coste elevado, aunque también las hay gratuitas y de código abierto. Este artículo del proyecto Source de Open News (en inglés) reseña algunas de estas herramientas: Our Search for the Best OCR Tool, and What We Found. El almacenamiento digital tiene costes, tanto si lo hacemos offline (en un disco duro en nuestras oficinas, por ejemplo) como en la nube. Para calcular el almacenamiento necesario podemos multiplicar el tamaño medio de un archivo escaneado por el total de archivos. Una vez que hayamos estimado los recursos, es recomendable reflejar todos estos rubros en un presupuesto completo, añadiendo también un apartado de costes imprevistos. 5. Digitalización, almacenamiento e indizado Ahora ya tenemos todas las especificaciones del proyecto, por lo que podemos empezar con el proceso de escaneado y todas las tareas que lleva asociado. No obstante, para terminar de ajustar las estimaciones realizadas y anticipar imprevistos, conviene realizar una prueba con una muestra del archivo. Una vez que todo esté listo, podemos empezar paso a paso: 9

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