un enfoque preventivo (sobre todo centrado en el control de las condiciones de los
documentos) y un enfoque reactivo (como la restauración de los documentos dañados).
La conservación es un gran campo de estudio dentro de la biblioteconomía. En este
documento proporcionamos ocho consejos básicos para minimizar los riesgos más
comunes para tus documentos físicos. Son los siguientes:
1. Adopta un enfoque preventivo: monitorea las condiciones de tus documentos.
2. Elabora tu plan de riesgos: evalúa todas tus amenazas, su probabilidad de
ocurrencia y la vulnerabilidad y valor de tus documentos.
3. Controla las condiciones de almacenamiento: temperatura, humedad, exposición
solar, etc.
4. Controla el acceso a la información sensible: asegúrate de cerrar puertas y
ventanas. Si es posible y conveniente, instala sistemas de videovigilancia o alarmas.
5. Ten en cuenta los materiales usados para el almacenamiento: las grapas y fundas
plásticas pueden ser el peor enemigo de tus documentos en papel.
6. Inspecciona tus archivos y limpia de manera periódica.
7. Entrena a tu personal sobre medidas de preservación.
8. Digitaliza siempre que sea posible: estarás mejorando la accesibilidad de tus
documentos y los protegerás ante posibles robos o destrucción.
Recursos adicionales
Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos. Preservation Directorate: Ensuring
long-term access to the Library’s collections.
https://www.loc.gov/preservation/espanol/
UNESCO. Preservar Información
https://es.unesco.org/themes/preservar-informacion
Witness.org. Guía para activistas para archivar vídeos
https://library.witness.org/product/activists-guide-to-archiving-video/
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