Asegúrate de que todo el mundo entiende qué datos necesitamos recoger y cómo hacerlo.
También es importante mostrar cómo cada acción específica contribuye a lograr los
objetivos de la red. Los tesauros y los diccionarios de datos son elementos sensibles, por lo
que debemos dedicarles sesiones específicas de entrenamiento.
Debemos esperar distintos niveles de alfabetización sobre datos y tecnología en nuestra
red, por lo que el aprendizaje es clave para situar a todo el mundo en el mismo peldaño.
Invertir tiempo y recursos en formación nos ahorrará muchos quebraderos de cabeza en el
futuro.
Seguridad y permisos de acceso
Como hemos mostrado, las amenazas de seguridad son siempre mayores cuando hay más
gente involucrada en la gestión de información sensible. Si vamos a proporcionar acceso a
todos los miembros de la red, debemos definir roles y traducirlos en distintos niveles de
accesos y permisos para ver, editar, añadir o borrar registros. Este tipo de permisos suelen
estar condicionados por el nivel de acceso del usuario y el grado de sensibilidad de la
información.
Como red, es preciso que reflexionemos sobre la propiedad de los datos y que dejemos
bien claro a quién pertenece cada cosa y la política de uso de los datos, es decir, lo que
cada miembro puede hacer con ellos, en nombre propio o en el de la red.
Si abordamos estas cuestiones de forma consciente y colectiva evitaremos conflictos
potenciales en el futuro entre miembros.
Comunicación y compromiso
Comunicar las decisiones importantes a toda la red es fundamental para mantener a todo
el mundo actualizado e implicado. Al igual que existen distintos roles y niveles de acceso
dentro de la red, también deben existir distintos niveles de comunicación, ya que no todo
el mundo está interesado en todo.
Dicho esto, está claro que los acuerdos importantes que afectan a toda la red deben
comunicarse puntualmente y extensamente en la red. Esto sería un ejemplo de un enfoque
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