¿Quién le hizo qué a quién? Por otra parte, en el contexto de la investigación de violaciones de los derechos humanos, el entrevistador con frecuencia cuenta con más educación, más seguridad económica y más capital social que quien le responde. Para ayudarle a quien responde a mantener una sensación de control y poder, el proceso de entrevista debe ser tan parecido a una conversación como sea posible, y el entrevistador debe darle al entrevistado todos los indicios de que él o ella está escuchando la narración cuidadosa y respetuosamente. El objetivo de crear una entrevista en tono de conversación, con respeto, y que permita a quien responde mantener el control de parte del proceso puede parecer contradictorio con el objetivo de acceder a toda la información necesaria. Un buen diseño de la entrevista, combinado con un entrenamiento cuidadoso del entrevistador, puede lograr ambos objetivos. 2.2.1.4 Catalogar las entrevistas: Cuando una organización de derechos humanos comienza a hacer centenares o miles de entrevistas, debe mantener un control cuidadoso de la información que entra a través de los cuestionarios llenos. Hay dos aspectos de este proceso: evitar el sabotaje y prevenir la pérdida. Primero, el personal que maneja las entrevistas debe utilizar un buen sistema de numeración de todos los cuestionarios. Deben haber registrado números únicos para cada cuestionario para poder identificarlo como un cuestionario auténtico que fue debidamente lleno. Numerando los cuestionarios y registrando quién fue el entrevistador, así como cuándo y dónde se realizó la entrevista, la organización puede fácilmente hacer un cruce de esta información con la del cuestionario propiamente dicho y así detectar si hay cuestionarios fraudulentos. Con un conjunto de números único y sistemáticamente diseñado en los cuestionarios, la organización puede garantizar que los cuestionarios no se pierdan al recorrer los pasos del proceso. 52

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