¿Quién le hizo qué a quién?
toda la recolección de información, la organización debe decidir
qué información desea extraer de los documentos en cuestión.
Desarrollando un conjunto estándar de “preguntas”, la
organización define qué es potencialmente pertinente en cada
documento. En este caso, los investigadores registran las respuestas
a las preguntas del protocolo mientras leen cada uno de los
documentos, y no mientras entrevistan a una persona.
2.2.3 Investigaciones y pruebas físicas
En situaciones conflictivas, las pruebas físicas pueden ser más
convincentes para algunas personas que los testimonios
presenciales. Por ejemplo, sólo después de las dramáticas
exhumaciones realizadas por el Equipo Argentino de Antropología
Forense (EAAF) en El Mozote, El Salvador, fue que el mundo, y en
particular el gobierno de Estados Unidos, aceptó plenamente la
historia del único testigo presencial, Rufina Amaya. Un aspecto de
las exhumaciones demostró que varias docenas de niños habían
sido muertos con balas del tipo que utiliza el Ejército del Salvador;
los niños fueron encontrados en una fosa común (Danner 1993).
Si la evidencia física enfoca un episodio en particular (como en
El Mozote), o una serie determinada de episodios (por ejemplo, el
trabajo del Equipo Argentino de Antropología Forense sobre las
masacres en Rabinal, Guatemala; EAFG 1995), puede no ser
necesario incluir la evidencia en el sistema de manejo de
información. Mejor, el informe de trabajo como documento puede
ser suficiente. Sin embargo, si llegan a la organización pequeños
fragmentos de información relacionados con muchos casos
diferentes durante un período largo de tiempo, puede ser tanto
más difícil para una o algunas pocas personas retener en la mente
toda la información sobre tantos casos diferentes simultáneamente.
La evidencia de los investigadores de campo que se topan con
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