Acciones de preservación Existen muchas acciones de preservación posibles, dependiendo del tipo de información que tengamos, nuestros retos de preservación y las metas institucionales. No existe una solución única para todos los casos, así que lo más efectivo suele ser combinar acciones en distintos momentos. A continuación, describimos las acciones más comunes. 1. Migración Transferir datos de un lugar a otro puede ser una buena estrategia para evitar pérdidas de información ocasionadas por un equipamiento viejo u obsoleto. Migrar datos puede tener distintos sentidos, como por ejemplo cambiar archivos de formato (conversión), mudar de bases de datos, copiar la información a nuevos equipos o dispositivos de almacenamiento, etc. Una vez que los datos han sido migrados estarán en mejores condiciones para su preservación a largo plazo. Si deseas más información, puedes consultar esta guía para acometer procesos de migración de bases de datos. 2. Copias de seguridad Crear copias de la información es una medida de seguridad que también puede tener fines de preservación. Las copias de los datos reducen el riesgo de pérdida total o parcial debidas a las amenazas ya mencionadas en el punto anterior. Recomendamos definir un protocolo o política institucional relativa a copias de seguridad que prevea el número de copias, su frecuencia y el método para realizarlas, entre otros elementos. Puedes aprender cómo evaluar la información que posees y seleccionar el mejor método para realizar copias de seguridad con este recurso (disponible en inglés). 3. Metadatos para la preservación Los metadatos son datos sobre datos, que se utilizan para describir el contenido de un documento, su estructura, su contexto de creación, etc. Proporcionan información valiosa que puede ser aprovechada para organizar documentos o hacerlos más accesibles. 4

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